Examen DGT Prueba de Práctica Practice Test

La nota del examen práctico de la DGT es uno de los aspectos que más preocupa a los aspirantes al carnet de conducir en España. A diferencia del examen teórico, donde existe una puntuación numérica clara, la prueba práctica se evalúa mediante un sistema de faltas que puede resultar confuso para muchos candidatos. Entender cómo funciona este sistema de calificación es fundamental para prepararse de manera eficaz y afrontar el día del examen con confianza y tranquilidad.

La nota del examen práctico de la DGT es uno de los aspectos que más preocupa a los aspirantes al carnet de conducir en España. A diferencia del examen teórico, donde existe una puntuación numérica clara, la prueba práctica se evalúa mediante un sistema de faltas que puede resultar confuso para muchos candidatos. Entender cómo funciona este sistema de calificación es fundamental para prepararse de manera eficaz y afrontar el día del examen con confianza y tranquilidad.

El examinador de la DGT no otorga una nota numérica del 0 al 10 como en los exámenes escolares. En cambio, utiliza una hoja de evaluación donde registra las infracciones cometidas durante la prueba de conducción. Estas infracciones se clasifican en tres categorías según su gravedad: faltas leves, faltas graves y faltas muy graves. Cada categoría tiene un peso diferente en el resultado final, y conocer la diferencia entre ellas puede marcar la distinción entre aprobar y tener que repetir el examen.

Para superar la prueba práctica de la DGT, el candidato debe demostrar que es capaz de conducir de forma segura y respetando el Código de Circulación. El examen tiene una duración aproximada de entre 25 y 40 minutos, durante los cuales el examinador evalúa distintos aspectos de la conducción: el manejo del vehículo, el respeto a las señales de tráfico, la interacción con otros usuarios de la vía y la capacidad para tomar decisiones correctas ante situaciones imprevistas o de emergencia.

Muchos candidatos se preguntan cuál es la diferencia entre el examen teórico y el práctico en términos de dificultad y sistema de evaluación. Si bien el examen practico dgt requiere superar preguntas tipo test sobre señales y normas de tráfico, la prueba práctica exige demostrar en tiempo real las habilidades al volante. Ambas pruebas son complementarias y forman parte del proceso completo para obtener el permiso de conducción clase B en España.

La tasa de aprobados en el examen práctico de la DGT varía según la provincia y el centro examinador, pero en términos generales se sitúa alrededor del 55-60% en el primer intento. Esto significa que aproximadamente cuatro de cada diez candidatos no superan la prueba en su primera convocatoria. Sin embargo, con una preparación adecuada, práctica suficiente y conocimiento de los criterios de evaluación, las probabilidades de éxito aumentan considerablemente.

En esta guía completa encontrarás toda la información necesaria para entender el sistema de calificación del examen práctico de la DGT: cómo se computan las faltas, qué penaliza al examinador, cuáles son los errores más frecuentes que cometen los candidatos y qué estrategias puedes aplicar para maximizar tus posibilidades de aprobar a la primera. Tanto si vas a realizar tu primera tentativa como si necesitas repetir la prueba, este artículo te ayudará a entender qué se espera de ti durante el examen.

Además, abordaremos aspectos prácticos como qué documentación debes llevar el día del examen, qué ocurre si el vehículo de la autoescuela tiene algún problema técnico, o qué puedes hacer si no estás de acuerdo con el resultado emitido por el examinador. Prepárate para conocer en profundidad todos los detalles sobre la nota y el sistema de evaluación del examen práctico de la DGT en España.

El Examen Práctico DGT en Cifras

🎯
55-60%
Tasa de Aprobados
⏱️
25-40 min
Duración del Examen
📊
3 Tipos
Categorías de Faltas
🏆
0 Faltas
Graves o Muy Graves
📚
15-20h
Prácticas Recomendadas
Practica Ahora las Preguntas del Examen Práctico DGT

El sistema de calificación del examen práctico de la DGT se basa en un registro de faltas que el examinador anota en una hoja de evaluación durante toda la prueba. Esta hoja contiene una lista de maniobras y situaciones de conducción que el candidato debe ejecutar correctamente. Cuando se produce un error, el examinador marca la falta correspondiente y la clasifica según su gravedad, determinando así si el aspirante aprueba o suspende la prueba.

Las faltas leves son aquellas que no comprometen directamente la seguridad vial pero que reflejan una conducción imperfecta. Por ejemplo, no mirar el retrovisor antes de cambiar de carril o no activar el intermitente con suficiente antelación. Una sola falta leve no supone el suspenso automático, pero la acumulación de varias de ellas —generalmente cuatro o más— puede derivar en un resultado negativo. El examinador valora el conjunto de la conducción y no únicamente los errores puntuales.

Las faltas graves son aquellas que implican un riesgo real o potencial para la seguridad vial. Ejemplos típicos incluyen no ceder el paso en una intersección con prioridad, sobrepasar un semáforo en ámbar cuando era posible detenerse sin peligro, o realizar un adelantamiento en una zona prohibida. Cometer una sola falta grave supone el suspenso inmediato del examen. El candidato no puede compensar una falta grave con buenas actuaciones en otras partes de la prueba.

Las faltas muy graves son las más penalizadas y conllevan el suspenso instantáneo e irrecuperable del examen. Además, en algunos casos pueden implicar consecuencias administrativas adicionales. Entre las faltas muy graves se incluyen saltarse un semáforo en rojo, invadir el carril contrario de forma peligrosa, o provocar una situación de peligro real que obligue al examinador a intervenir mediante el doble mando del vehículo. En estas situaciones, el examen se detiene en el acto.

Un aspecto que muchos candidatos desconocen es que el examinador también puede suspender el examen de forma preventiva si detecta que el candidato no tiene los conocimientos mínimos necesarios para conducir con seguridad, aunque no se haya producido ningún incidente grave. Esta evaluación global es subjetiva y depende del criterio del examinador, por lo que demostrar seguridad y control en todo momento es fundamental para generar una impresión positiva desde el inicio de la prueba.

Al finalizar el examen, el examinador comunicará verbalmente al candidato el resultado y le explicará brevemente los motivos en caso de suspenso. No existe una puntuación numérica que puedas consultar como en otros exámenes: simplemente aprobarás o suspenderás. Sin embargo, tienes derecho a solicitar la hoja de evaluación para conocer en detalle qué faltas se registraron durante la prueba. Este documento es muy valioso para identificar las áreas de mejora de cara a futuros intentos.

Es importante saber que el resultado del examen práctico no se publica en la sede electrónica de la DGT de la misma manera que el teórico. La comunicación del resultado es directa e inmediata al terminar la prueba. No obstante, puedes consultar el historial de tus exámenes a través de la plataforma digital de la DGT utilizando tu certificado digital o cl@ve, lo que te permitirá acceder a información oficial sobre tus intentos y resultados anteriores.

Test Examen DGT
Practica con preguntas oficiales del examen teórico de la DGT y mejora tu puntuación
Simulacro Oficial DGT
Simula las condiciones reales del examen DGT con preguntas cronometradas y resultados inmediatos

Errores Más Comunes en el Examen Práctico DGT

📋 Errores en Ciudad

Los errores más frecuentes en entorno urbano incluyen no respetar las prioridades en intersecciones sin señalizar, girar sin utilizar el intermitente con suficiente antelación y no ajustar correctamente la velocidad en zonas de 30 km/h. Muchos candidatos también cometen el error de no ceder el paso a los peatones en los pasos de cebra, especialmente cuando están a punto de cruzar. Estos errores, aunque aparentemente menores, pueden acumularse y derivar en el suspenso.

La gestión de los semáforos es otro punto crítico en ciudad. Algunos candidatos confunden la fase ámbar con una señal para acelerar en lugar de detenerse, lo cual puede catalogarse como falta grave. Igualmente, no mantener la distancia de seguridad con el vehículo de delante en atascos o en paradas frecuentes es un error habitual que el examinador registra con atención. Practicar en diferentes zonas urbanas con tu autoescuela te ayudará a familiarizarte con los itinerarios habituales de los examinadores.

📋 Errores en Carretera

En carretera o vía rápida, los errores más comunes están relacionados con la velocidad y los adelantamientos. Circular muy por debajo del límite de velocidad sin motivo justificado o no respetar la distancia de seguridad son fallos frecuentes que demuestran falta de confianza o de control del vehículo. Los adelantamientos mal ejecutados, especialmente en línea continua o en curvas sin visibilidad suficiente, constituyen faltas graves que provocan el suspenso inmediato del candidato.

La incorporación a autopistas y vías rápidas también genera muchos suspensos. No utilizar correctamente el carril de aceleración, incorporarse sin ajustar la velocidad al tráfico existente o no ceder el paso a los vehículos que ya circulan son errores que el examinador valora muy negativamente. Además, no señalizar los cambios de carril o realizarlos de forma brusca y sin comprobación de los puntos ciegos son faltas que se registran con frecuencia durante esta parte del recorrido.

📋 Errores en Maniobras

Las maniobras específicas como el aparcamiento en batería, en línea y en cordón son fuente de numerosos suspensos. Los candidatos suelen cometer errores al calcular las distancias, al no respetar la señalización del entorno o al realizar las maniobras de forma demasiado lenta y dubitativa. La maniobra de marcha atrás también genera dificultades, especialmente cuando se realiza en espacios reducidos o con otros vehículos en movimiento en las inmediaciones del lugar donde se practica.

La parada y arranque en pendiente es otra maniobra que provoca muchos suspensos por el uso incorrecto del freno de mano o por dejar rodar el vehículo hacia atrás. El examinador observa atentamente si el candidato maneja el embrague, el acelerador y el freno de mano de forma coordinada. En vehículos automáticos esta maniobra es más sencilla, pero igualmente se evalúa la correcta utilización de los mandos y la seguridad en la ejecución de la parada y el posterior arranque.

¿Merece la Pena Prepararse en Profundidad para el Examen Práctico?

Pros

  • Mayor confianza al volante durante el examen reduce el nerviosismo y los errores por pánico
  • Conocer los itinerarios habituales del examinador permite anticipar situaciones complejas
  • Practicar con diferentes instructores amplía la perspectiva y mejora la técnica de conducción
  • Superar el examen a la primera ahorra el coste de repetir la prueba y las clases adicionales
  • Una preparación sólida garantiza habilidades de conducción segura más allá del propio examen
  • El conocimiento del sistema de faltas permite priorizar los aspectos más críticos del aprendizaje

Cons

  • Requiere una inversión de tiempo y dinero en clases prácticas adicionales con la autoescuela
  • La presión del examen puede afectar el rendimiento incluso a candidatos bien preparados
  • El resultado puede depender parcialmente del criterio subjetivo del examinador asignado
  • El recorrido varía según el centro examinador y no siempre coincide con las zonas practicadas
  • Los nervios y la ansiedad pueden provocar errores que no se cometen durante las prácticas normales
  • El vehículo de examen puede tener características ligeramente diferentes al usado en prácticas
Preguntas de Señales de Tráfico
Aprende a identificar y comprender todas las señales de tráfico españolas para el examen DGT
Test de Normas de Circulación
Repasa las normas fundamentales del código de circulación y supera el examen con éxito

Lista de Verificación para el Día del Examen Práctico

Lleva el DNI o pasaporte original y en vigor — sin documento de identidad no podrás realizar el examen
Confirma la hora y el lugar del examen con tu autoescuela el día anterior para evitar retrasos
Descansa bien la noche antes del examen para llegar con la mente despejada y en plenas condiciones
Llega con al menos 15 minutos de antelación al punto de encuentro para evitar prisas y nervios de última hora
Revisa los espejos, el asiento y el cinturón de seguridad antes de arrancar el motor del vehículo
Respira profundamente y mantén la calma cuando el examinador te dé las instrucciones iniciales
Conduce siempre a una velocidad adecuada y segura, sin prisa pero sin ir innecesariamente lento
Usa los retrovisores y comprueba los ángulos muertos antes de cualquier cambio de carril o maniobra
Señaliza siempre con el intermitente antes de girar, cambiar de carril o realizar cualquier maniobra
Si cometes un error, no te desesperes: mantén la concentración y sigue conduciendo con normalidad
La Actitud lo es Todo en el Examen Práctico

Según los datos de la DGT, más del 30% de los suspensos en el examen práctico se producen en los primeros 10 minutos de conducción. El nerviosismo inicial provoca errores que un conductor ya habituado jamás cometería. Tomarte unos segundos para respirar antes de arrancar, conducir con calma desde el primer momento y recordar que el examinador no busca excusas para suspenderte sino evidencias para aprobar puede marcar la diferencia entre el éxito y el fracaso.

Para maximizar las posibilidades de aprobar el examen práctico de la DGT a la primera, es fundamental desarrollar una estrategia de preparación estructurada y progresiva. No se trata únicamente de acumular horas al volante, sino de practicar de manera consciente, prestando atención a los aspectos técnicos de la conducción y a las situaciones que habitualmente generan faltas durante el examen. La calidad de las prácticas importa más que la cantidad de horas invertidas.

Una de las estrategias más efectivas es realizar prácticas en los itinerarios habituales de los examinadores de tu provincia. Aunque los recorridos pueden variar, suelen incluir las mismas zonas y tipos de vías. Tu instructor de autoescuela conoce estos itinerarios y puede ayudarte a familiarizarte con ellos. Practicar repetidamente en estas zonas te permitirá anticipar las situaciones más complejas y reaccionar con mayor seguridad y naturalidad el día del examen oficial.

La simulación de examen es otra herramienta muy valiosa. Pide a tu instructor que realice una clase en formato de examen real: sin indicaciones previas, con el mismo nivel de exigencia que un examinador oficial y evaluando cada maniobra con objetividad. Este tipo de práctica te ayudará a identificar tus puntos débiles, a gestionar mejor la presión psicológica del examen real y a desarrollar la automatización de los comportamientos correctos de conducción que el examinador espera observar.

El control mental también juega un papel determinante. Muchos candidatos bien preparados suspenden por el impacto de los nervios y la ansiedad. Técnicas como la respiración profunda, la visualización positiva del examen y la normalización de la situación —recordar que el examen es simplemente una conducción supervisada— pueden ayudarte a mantener la calma. Si durante el examen cometes un error, no pierdas la concentración: recuerda que una falta leve no es el final y que puedes recuperarte si el resto de la conducción es correcta.

La elección del momento adecuado para realizar el examen también es importante. No deberías presentarte hasta que tu instructor considere que estás listo, independientemente de la presión económica o del tiempo transcurrido desde que iniciaste las prácticas. Un candidato que se presenta con inseguridades tiene muchas más probabilidades de suspender que uno que espera el momento óptimo. Habla con sinceridad con tu instructor sobre tu nivel real de preparación antes de fijar la fecha del examen.

Otro aspecto a considerar es la familiarización con el vehículo de examen. Aunque suele ser el mismo que usas en las prácticas de autoescuela, conviene conocer bien todos sus mandos: luces, limpiaparabrisas, palanca de cambios, freno de mano y sistemas de asistencia a la conducción. Durante el examen, el examinador puede pedirte que actives alguno de estos sistemas o que demuestres que sabes dónde están. Llegar sin este conocimiento puede generar nerviosismo en un momento poco oportuno.

Finalmente, recuerda que la preparación para el examen práctico no termina el día anterior. Es un proceso continuo que comienza desde la primera clase de conducción. Cada práctica es una oportunidad para mejorar una habilidad específica, para automatizar comportamientos seguros y para ganar la confianza necesaria para afrontar el examen con garantías de éxito. Los candidatos que aprueban a la primera son aquellos que han convertido la conducción segura en un hábito, no en una actuación puntual para el examinador.

Suspender el examen práctico de la DGT no es el fin del camino, aunque pueda resultar frustrante y desmotivador. Es importante entender que aproximadamente el 40-45% de los candidatos no supera la prueba en el primer intento, lo que significa que te encuentras en una situación compartida por muchos conductores. Lo más importante después de un suspenso es analizar objetivamente qué salió mal y elaborar un plan de mejora específico para las próximas semanas de práctica.

El primer paso tras un suspenso es solicitar la hoja de evaluación al examinador. Tienes derecho a conocer exactamente qué faltas se registraron durante tu prueba, y este documento es fundamental para orientar tu preparación. Comparte esta información con tu instructor de autoescuela: juntos podréis identificar si los errores fueron puntuales, producto del nerviosismo, o si reflejan carencias técnicas que requieren trabajo adicional y práctica específica antes del siguiente intento.

Si crees que el resultado fue injusto o que hubo alguna irregularidad durante el examen, tienes la posibilidad de presentar una reclamación formal ante la Jefatura Provincial de Tráfico correspondiente. Para ello, dispones de un plazo determinado y debes argumentar de forma clara y documentada los motivos de tu disconformidad. Aunque las reclamaciones exitosas son poco frecuentes, es un derecho que puedes ejercer si consideras que la evaluación no fue objetiva o que el examinador actuó de forma inapropiada.

El tiempo mínimo que debes esperar entre intentos varía según la normativa vigente, pero generalmente puedes volver a presentarte al examen práctico en un plazo de días o semanas, dependiendo de la disponibilidad de citas en tu provincia. Aprovecha este tiempo para realizar clases adicionales de conducción con tu autoescuela, especialmente enfocadas en las áreas donde fallaste. No repitas simplemente más kilómetros: practica de forma dirigida y con retroalimentación constante de tu instructor.

Muchos candidatos que suspenden el primer examen aprueban con nota excelente en el segundo intento. La experiencia del primer examen, aunque negativa en resultado, aporta un conocimiento inestimable sobre cómo funciona la prueba real: el ritmo de la conducción, las instrucciones del examinador, la presión psicológica del momento y los tipos de situaciones que se presentan. Este aprendizaje, bien aprovechado, convierte el segundo intento en una oportunidad con mayores garantías de éxito.

Recuerda también que puedes consultar información adicional sobre los resultados y el proceso de evaluación en la plataforma oficial de la DGT. La página web de la Dirección General de Tráfico ofrece recursos informativos sobre el proceso de obtención del permiso de conducción, los centros de examen disponibles y los requisitos para cada tipo de prueba. Mantenerte informado sobre cualquier cambio normativo también es importante, ya que las condiciones del examen pueden actualizarse periódicamente.

En definitiva, el suspenso en el examen práctico debe interpretarse como una parte natural del proceso de aprendizaje para muchos conductores, no como un fracaso definitivo. Con la actitud correcta, la preparación adecuada y el apoyo de un buen instructor de autoescuela, la gran mayoría de los candidatos terminan obteniendo su permiso de conducción. La perseverancia y la mejora continua son las claves del éxito en esta importante prueba que todos los futuros conductores deben superar.

Realiza un Simulacro Completo del Examen DGT Ahora

Durante las últimas semanas de preparación antes del examen práctico, es recomendable intensificar las clases y enfocarlas en la resolución de situaciones específicas que generan dudas o inseguridades. Habla con tu instructor sobre qué aspectos de tu conducción necesitan más trabajo y dedica sesiones específicas a cada uno de ellos. Este enfoque dirigido es mucho más eficaz que simplemente conducir sin un objetivo claro durante cada clase de práctica.

La conducción nocturna, aunque no siempre se incluye en el examen práctico estándar, es una habilidad que conviene practicar para ganar confianza general al volante. Del mismo modo, la conducción en condiciones adversas como la lluvia te ayudará a manejar el vehículo con mayor seguridad y a comprender mejor el comportamiento del coche en diferentes situaciones. Cuanto más variada sea tu experiencia de conducción antes del examen, mayor será tu seguridad y capacidad de reacción.

Un aspecto que muchos candidatos pasan por alto es la revisión de los controles básicos del vehículo antes de que comience el examen. El examinador puede preguntarte dónde están los indicadores de nivel de aceite, cómo se activan las luces de emergencia o cómo funcionan los limpiaparabrisas. Aunque estas preguntas son secundarias respecto a la conducción, no saber responderlas puede aumentar tu nerviosismo y afectar negativamente tu rendimiento en el resto de la prueba.

La gestión del tiempo durante el examen también es importante. No te apresures en las maniobras: es mejor tomarse unos segundos adicionales para ejecutarlas correctamente que hacerlas rápido y con errores. El examinador valora la precisión y la seguridad por encima de la velocidad de ejecución. Si en algún momento te sientes inseguro sobre cómo proceder en una situación determinada, reduce la velocidad y actúa siempre priorizando la seguridad por encima de cualquier otra consideración.

La comunicación con el examinador también puede influir en el desarrollo del examen. No es necesario hablar durante la prueba, pero si el examinador te da instrucciones y no las entiendes, es preferible pedir que las repita a actuar en la dirección equivocada. De igual modo, si algo te distrae o necesitas un momento adicional para reorientarte, comunícalo con calma. Los examinadores son profesionales acostumbrados a trabajar con candidatos nerviosos y generalmente comprenden que se pidan aclaraciones cuando es necesario.

Después de superar el examen práctico, recuerda que obtendrás el permiso de conducción con un período de prueba de dos años. Durante este tiempo dispondrás de un saldo de puntos reducido y estarás sujeto a restricciones adicionales respecto a los conductores con más experiencia. Es fundamental continuar conduciendo con la misma responsabilidad y cuidado que demostraste durante el examen, no solo para mantener tu permiso sino para garantizar tu seguridad y la de todos los usuarios de la vía.

En resumen, aprobar el examen práctico de la DGT requiere una combinación de conocimientos técnicos, habilidad al volante, control emocional y preparación estratégica. No existe un atajo para superar esta prueba: la clave está en la práctica constante, la actitud positiva y el compromiso con la conducción segura. Con la preparación adecuada y el enfoque correcto, estarás en las mejores condiciones para superar el examen y comenzar tu vida como conductor con plenas garantías de seguridad y confianza.

Examen DGT Completo
Pon a prueba todos tus conocimientos con el simulacro más completo del examen oficial DGT
Test Rápido DGT
Repasa los conceptos clave del examen DGT en solo 10 minutos con nuestro test express

Examen DGT Preguntas y Respuestas

¿Cuántas faltas se permiten en el examen práctico de la DGT?

En el examen práctico de la DGT no existe un número exacto de faltas permitidas. Se puede acumular un máximo de tres faltas leves sin ser suspendido automáticamente, pero la acumulación de cuatro o más faltas leves puede derivar en suspenso. Sin embargo, una sola falta grave o muy grave supone el suspenso inmediato, independientemente de cómo haya transcurrido el resto de la prueba.

¿Cuánto dura el examen práctico de la DGT?

La duración del examen práctico de la DGT oscila entre 25 y 40 minutos de conducción efectiva. Este tiempo puede variar según el centro examinador, el tipo de recorrido y las condiciones del tráfico. El examen incluye conducción en zona urbana, en vías de mayor velocidad y la realización de maniobras específicas como el aparcamiento o la parada y arranque en pendiente.

¿Puedo elegir el vehículo para realizar el examen práctico?

No, el vehículo del examen práctico lo proporciona la autoescuela con la que hayas realizado las prácticas. Generalmente es el mismo vehículo que has utilizado durante las clases, lo que es una ventaja porque ya conoces sus características. Si el vehículo presenta algún problema técnico el día del examen, la autoescuela es responsable de resolverlo o de proporcionar un vehículo alternativo adecuado para la prueba.

¿Cómo sé si he aprobado el examen práctico de la DGT?

El resultado del examen práctico se comunica de forma inmediata al finalizar la prueba. El examinador te informará verbalmente si has aprobado o suspendido, y en caso de suspenso te explicará brevemente los motivos. No existe una nota numérica: el resultado es simplemente apto o no apto. Puedes solicitar la hoja de evaluación para conocer en detalle las faltas registradas durante la conducción.

¿Qué ocurre si el examinador tiene que usar el doble mando?

Si el examinador utiliza el doble mando para intervenir en la conducción, el examen queda anulado automáticamente y el candidato suspende. Esta intervención se produce únicamente cuando el examinador considera que existe un riesgo real e inmediato para la seguridad, ya sea del propio candidato, del examinador o de otros usuarios de la vía. Se trata de la falta más grave que se puede cometer durante el examen.

¿Cuánto tiempo debo esperar para repetir el examen práctico?

Tras suspender el examen práctico, puedes volver a solicitar cita en cuanto la autoescuela tramite una nueva convocatoria. No existe un período mínimo de espera obligatorio entre intentos, aunque la disponibilidad de citas depende del volumen de candidatos en tu provincia. Se recomienda aprovechar el tiempo entre intentos para realizar clases adicionales dirigidas a corregir los errores detectados durante el examen fallido.

¿Puedo presentarme al examen práctico sin ir con la autoescuela?

Para el permiso de conducción clase B, el examen práctico se realiza con el vehículo de la autoescuela y con el acompañamiento del instructor, que viaja en el asiento trasero. No es posible realizarlo de forma totalmente independiente como ocurre en algunos países europeos. El instructor está presente como testigo y para garantizar la seguridad del vehículo, pero no puede intervenir ni dar indicaciones durante la prueba salvo en situaciones de emergencia.

¿Qué documentación debo llevar al examen práctico de la DGT?

Para realizar el examen práctico de la DGT debes llevar el documento nacional de identidad (DNI) o pasaporte en vigor. La autoescuela se encargará de aportar toda la documentación del vehículo y los trámites administrativos necesarios para la convocatoria. Sin embargo, es fundamental que lleves tu documento de identidad original, ya que sin él no podrás identificarte y el examen no podrá realizarse bajo ninguna circunstancia.

¿El examinador puede hablarme durante el examen práctico?

Sí, el examinador se comunicará contigo durante el examen para darte indicaciones de ruta, como giros o cambios de dirección. No te dará instrucciones sobre cómo conducir, pero sí sobre el recorrido a seguir. Si no entiendes una indicación, puedes pedir que la repita con calma. El examinador también puede hacer preguntas puntuales sobre el vehículo o sobre señales de tráfico durante la prueba.

¿Cuál es la diferencia entre una falta grave y una falta muy grave?

Una falta grave es aquella que implica riesgo potencial para la seguridad vial, como no ceder el paso o saltarse un semáforo en ámbar cuando era posible detenerse. Una falta muy grave supone peligro real e inmediato, como saltarse un semáforo en rojo o invadir el carril contrario de forma peligrosa. Ambas suponen el suspenso automático, pero la falta muy grave puede tener además consecuencias administrativas adicionales.