Qué es la EBAU en España: Guía Completa de la Selectividad 2026 junio
Descubre qué es la EBAU en España, cómo funciona la selectividad, estructura del examen, fases, calificaciones y consejos para aprobar con éxito.

La Evaluación del Bachillerato para el Acceso a la Universidad, conocida popularmente como la selectividad o EBAU, es el examen oficial que deben superar los estudiantes españoles al finalizar el Bachillerato para poder acceder a los estudios universitarios. Esta prueba, que se celebra cada año en junio con convocatoria extraordinaria en septiembre, evalúa los conocimientos y competencias adquiridas durante los dos años de Bachillerato y determina la nota de acceso a la universidad mediante una calificación ponderada que combina el expediente académico con los resultados obtenidos en las pruebas escritas.
El examen de acceso a la universidad en España tiene una larga historia que se remonta a décadas atrás, cuando se denominaba Prueba de Acceso a la Universidad (PAU) o, coloquialmente, selectividad. La denominación EBAU se adoptó de forma progresiva en diferentes comunidades autónomas a partir de la implantación de la LOMCE y su posterior desarrollo normativo, aunque en algunas regiones todavía se utilizan denominaciones propias como ABAU en Galicia, PAU en Cataluña o EvAU en Madrid y otras comunidades.
El objetivo de todas estas pruebas es esencialmente el mismo: valorar de forma objetiva y estandarizada la madurez académica del estudiante antes de iniciar sus estudios superiores.
Entender cómo funciona la EBAU es fundamental para cualquier estudiante de segundo de Bachillerato que aspire a ingresar en una universidad española. La prueba se divide en dos fases diferenciadas: la Fase de Acceso, que es obligatoria para todos los estudiantes y determina si pueden acceder a la universidad, y la Fase de Admisión, que es voluntaria y permite a los estudiantes mejorar su nota de corte para acceder a grados universitarios con alta demanda. Conocer esta estructura con antelación permite planificar el estudio de manera estratégica y maximizar las posibilidades de éxito.
La nota de acceso a la universidad se calcula combinando la calificación media del expediente de Bachillerato con la puntuación obtenida en la Fase de Acceso de la EBAU. Concretamente, el expediente académico tiene un peso del 60% sobre la nota final, mientras que las pruebas escritas de la EBAU suponen el 40% restante. Esta fórmula garantiza que el rendimiento sostenido a lo largo de los dos años de Bachillerato tenga un peso significativo, pero también que los resultados obtenidos en el examen final sean determinantes para el acceso universitario.
Para los estudiantes que aspiran a grados con alta demanda —como Medicina, Arquitectura, Ingeniería Aeronáutica o determinados grados de Ciencias de la Salud—, la Fase de Admisión cobra una importancia crucial. En esta fase, los estudiantes pueden examinarse de materias específicas relacionadas con el grado al que desean acceder, obteniendo una nota de admisión que puede llegar hasta los 14 puntos. Esta puntuación extra puede ser la diferencia entre acceder al grado deseado o tener que optar por una segunda opción.
Los exámenes de la EBAU son elaborados por las propias universidades de cada comunidad autónoma, en coordinación con las consejerías de educación autonómicas. Esto significa que, aunque los contenidos básicos son similares en todo el territorio nacional por responder al currículo oficial del Bachillerato, los exámenes pueden presentar diferencias en formato, extensión y nivel de dificultad según la comunidad autónoma.
Por ello, es imprescindible que los estudiantes se familiaricen con los modelos de examen específicos de su comunidad y practiquen con ejercicios adaptados a su contexto regional. Puedes practicar con recursos específicos a través de Qué es la EBAU en España para prepararte con mayor eficacia.
En definitiva, la EBAU representa uno de los momentos más importantes en la trayectoria académica de un joven español. Superar esta prueba con una buena nota no solo abre las puertas de la universidad, sino que determina las opciones disponibles y las perspectivas de futuro del estudiante. Por eso, una preparación rigurosa, planificada y adaptada a las exigencias específicas de esta prueba es la clave para afrontar la selectividad con confianza y alcanzar los objetivos académicos propuestos.
La EBAU en Cifras

Estructura y Formato del Examen
| Section | Questions | Time | Weight | Notes |
|---|---|---|---|---|
| Lengua Castellana y Literatura | — | 90 min | Obligatoria | Fase de Acceso |
| Historia de España | — | 90 min | Obligatoria | Fase de Acceso |
| Lengua Extranjera (Inglés u otra) | — | 90 min | Obligatoria | Fase de Acceso |
| Materia de Modalidad (obligatoria) | — | 90 min | Obligatoria | Según itinerario de Bachillerato |
| Materias de Admisión (optativas) | — | 90 min c/u | Voluntaria | Hasta 4 materias adicionales |
| Total | — | ~12 horas | 100% |
La EBAU se organiza en dos fases claramente diferenciadas que los estudiantes deben conocer a fondo para planificar su preparación de manera óptima. La primera de ellas, la Fase de Acceso, es de carácter obligatorio para todos los alumnos que deseen acceder a la universidad y consta de cuatro exámenes: Lengua Castellana y Literatura II, Historia de España, una Lengua Extranjera y la materia troncal de la modalidad de Bachillerato cursada por el alumno.
Para superar esta fase, el estudiante debe obtener una calificación mínima de 4 puntos en cada materia y una nota media de al menos 4 puntos en el conjunto de la fase, aunque la nota de acceso final resultante debe ser igual o superior a 5 para considerar superada la prueba.
La Fase de Admisión, por su parte, es voluntaria y está diseñada para aquellos estudiantes que desean incrementar su nota de admisión para acceder a grados universitarios con alta demanda y nota de corte elevada. En esta fase, los estudiantes pueden examinarse de hasta cuatro materias adicionales, que deben estar vinculadas a las ramas de conocimiento universitario a las que desean acceder.
La calificación obtenida en estas materias se pondera con coeficientes que pueden ser de 0,1 o 0,2, dependiendo de si la materia está vinculada o no a la rama de conocimiento del grado solicitado, lo que puede incrementar la nota de admisión hasta un máximo de 4 puntos adicionales.
La nota de admisión, que es la que finalmente determina si un estudiante puede acceder a un grado universitario concreto, se obtiene sumando la nota de acceso (ya ponderada con el expediente de Bachillerato) y las bonificaciones obtenidas en la Fase de Admisión. La fórmula exacta es: Nota de Admisión = 0,6 x Nota Media de Bachillerato + 0,4 x Nota de la Fase de Acceso + a1 x M1 + a2 x M2.
En esta fórmula, a1 y a2 son los parámetros de ponderación (0,1 o 0,2) y M1 y M2 son las calificaciones obtenidas en las materias de admisión elegidas por el estudiante.
Es importante señalar que la nota de acceso tiene una validez indefinida: una vez superada la EBAU, el estudiante puede utilizar esa nota para solicitar plaza en cualquier universidad española sin necesidad de volver a examinarse. Sin embargo, las notas de las materias de la Fase de Admisión solo tienen validez durante dos años académicos consecutivos, por lo que los estudiantes que no logren plaza en su primera opción disponen de la posibilidad de repetir únicamente la Fase de Admisión para mejorar su nota de admisión en convocatorias posteriores sin perder la nota de acceso ya obtenida.
Cada comunidad autónoma establece sus propios criterios de ponderación para las materias de admisión y puede haber diferencias significativas entre regiones. Por ejemplo, en algunas comunidades la Física tiene un coeficiente de 0,2 para el acceso a Ingeniería, mientras que en otras ese coeficiente puede ser diferente. Por ello, los estudiantes deben consultar las tablas de ponderación específicas de las universidades a las que desean acceder y de la comunidad autónoma donde se examinarán, ya que elegir las materias de admisión correctas puede marcar una diferencia de hasta 2 puntos en la nota final.
Un aspecto frecuentemente desconocido por los estudiantes es que pueden presentarse a la Fase de Admisión en comunidades autónomas distintas a aquella donde realizaron la Fase de Acceso, siempre que las materias elegidas formen parte del currículo oficial de esa comunidad. Esto abre posibilidades estratégicas para aquellos estudiantes que quieran acceder a universidades fuera de su comunidad de residencia y necesiten mejorar su nota para lograrlo. La movilidad entre comunidades es, por tanto, un factor que conviene analizar detenidamente antes de tomar decisiones sobre dónde presentarse a las pruebas.
En términos prácticos, para preparar la Fase de Admisión de manera eficaz es fundamental seleccionar las materias con criterio: no basta con elegir aquellas en las que el estudiante cree que puede obtener mejor nota, sino que es esencial analizar las tablas de ponderación de cada universidad y grado para maximizar el impacto en la nota de admisión. Un estudiante que obtenga un 8 en una materia con coeficiente 0,2 vinculada al grado deseado obtiene 1,6 puntos adicionales, mientras que el mismo 8 en una materia con coeficiente 0,1 solo aporta 0,8 puntos.
Esta diferencia puede ser decisiva para acceder a grados con nota de corte elevada.
Materias y Temario de la EBAU por Bloques
El bloque científico-tecnológico de la EBAU incluye materias como Matemáticas II, Física, Química, Biología, Geología y Ciencias de la Tierra, entre otras. Los estudiantes del Bachillerato de Ciencias deben superar obligatoriamente Matemáticas II como materia de modalidad en la Fase de Acceso, y pueden complementar en la Fase de Admisión con Física, Química o Biología según el grado universitario al que aspiren. Estas materias requieren una comprensión profunda de conceptos teóricos y una sólida capacidad para resolver problemas aplicados, por lo que la práctica constante con exámenes anteriores es imprescindible.
Para rendir al máximo en el bloque científico, los expertos recomiendan dedicar entre cuatro y cinco horas semanales a cada materia durante los últimos meses antes de la EBAU. Es fundamental repasar todos los temas del currículo oficial, pero prestando especial atención a aquellos que se repiten con mayor frecuencia en los exámenes de años anteriores. La resolución sistemática de problemas numéricos, la memorización de fórmulas clave y la comprensión de los procedimientos de cálculo son las tres competencias más valoradas en este bloque por los correctores de la EBAU.

Ventajas e Inconvenientes del Sistema EBAU
- +Ofrece una evaluación objetiva y estandarizada del nivel académico de todos los estudiantes
- +Permite acceder a cualquier universidad española con una sola nota reconocida en todo el territorio
- +La Fase de Admisión da a los estudiantes la posibilidad de mejorar su nota para grados competitivos
- +La nota de acceso tiene validez indefinida, lo que da flexibilidad temporal al estudiante
- +Los modelos de exámenes anteriores son públicos y facilitan la preparación específica
- +Existen convocatorias en junio y septiembre, lo que ofrece una segunda oportunidad en el mismo curso
- −El resultado de unos pocos días de examen tiene un peso determinante en el futuro académico
- −Existen diferencias en el nivel de dificultad entre comunidades autónomas, lo que genera desigualdades
- −Los grados más demandados tienen notas de corte muy elevadas, dejando fuera a muchos estudiantes
- −La presión psicológica durante los días de examen puede afectar negativamente al rendimiento
- −Las ponderaciones de las materias de admisión varían por universidad y grado, lo que genera confusión
- −Los estudiantes con expediente académico bajo tienen pocas opciones aunque mejoren en la EBAU
Lista de Verificación para Preparar la EBAU
- ✓Consulta el temario oficial y los criterios de evaluación de tu comunidad autónoma para cada materia
- ✓Descarga y analiza los exámenes de los últimos cinco años de tu comunidad para identificar los temas más frecuentes
- ✓Elabora un calendario de estudio detallado con fechas de repaso y simulacros mensuales
- ✓Practica la resolución de exámenes completos en las condiciones reales de tiempo y silencio
- ✓Revisa las tablas de ponderación de las universidades a las que quieres acceder y elige bien las materias de admisión
- ✓Forma un grupo de estudio con compañeros para resolver dudas y repasar contenidos de forma colaborativa
- ✓Solicita a tus profesores que corrijan tus respuestas y redacciones con los criterios oficiales de la EBAU
- ✓Gestiona el tiempo dentro del examen: lee todas las preguntas antes de empezar y distribuye los minutos por valor de cada apartado
- ✓Cuida tu descanso y alimentación especialmente durante la semana previa a los exámenes para mantener el rendimiento
- ✓Prepara la documentación necesaria (DNI, hoja de inscripción, material permitido) con antelación para evitar imprevistos el día del examen

El expediente de Bachillerato vale el 60% de tu nota final
Muchos estudiantes se centran exclusivamente en preparar la EBAU y olvidan que la nota media de Bachillerato tiene un peso del 60% en la calificación de acceso. Mantener un buen rendimiento durante los dos años de Bachillerato es tan importante como preparar el examen final. Un estudiante con un expediente de 9 tiene una base muy sólida incluso antes de entrar al examen.
El sistema de calificaciones de la EBAU puede resultar complejo a primera vista, pero entenderlo bien es fundamental para tomar decisiones estratégicas durante la preparación. La nota de acceso a la universidad se calcula aplicando la fórmula: 0,6 x Nota Media de Bachillerato + 0,4 x Calificación de la Fase de Acceso.
Para que esta nota sea válida, el estudiante debe haber superado tanto el Bachillerato como la Fase de Acceso de la EBAU, obteniendo en esta última una calificación mínima de 5 sobre 10. La nota de acceso puede oscilar entre 5 y 10, y es la que se utiliza como base para solicitar plaza en las universidades.
La nota de corte es el umbral mínimo de nota de admisión que un estudiante debe alcanzar para acceder a un determinado grado universitario en una universidad concreta. Este valor no es fijo: varía cada año en función del número de plazas disponibles y de la nota del último estudiante admitido en la convocatoria anterior.
Por ejemplo, si en un año dado la nota de corte de Medicina en la Universidad Complutense de Madrid fue de 13,56, significa que el último estudiante admitido en esa convocatoria obtuvo una nota de admisión de 13,56. Este valor sirve de referencia, pero puede subir o bajar ligeramente de un año a otro.
Es importante distinguir entre la nota de acceso, que permite entrar a la universidad en general, y la nota de admisión, que determina si el estudiante puede acceder a un grado específico. La nota de admisión puede superar el 10 gracias a las bonificaciones obtenidas en la Fase de Admisión, llegando hasta un máximo de 14 puntos. Sin embargo, no todos los grados requieren nota de admisión: muchos estudios universitarios con menor demanda se pueden cursar con la nota de acceso básica de 5, lo que abre un amplio abanico de posibilidades para todos los estudiantes.
Las notas de corte se publican oficialmente tras cada convocatoria a través del sistema universitario de admisión (UNIDATA y los portales propios de cada comunidad autónoma). Estas notas son accesibles de forma pública y gratuita, y los estudiantes pueden consultarlas para evaluar sus probabilidades de acceso a los grados deseados. Muchas plataformas educativas y orientadores universitarios ofrecen herramientas de simulación que permiten estimar la nota de admisión probable y comparar opciones de acceso, lo que facilita enormemente la toma de decisiones en el proceso de solicitud de plazas universitarias.
Uno de los errores más frecuentes entre los estudiantes es solicitar plaza únicamente en su primera opción sin considerar alternativas. El sistema de preinscripción universitaria en España permite indicar hasta varias opciones ordenadas por preferencia, y la asignación de plazas se realiza de forma automática en función de la nota de admisión y las preferencias declaradas. Por ello, es muy recomendable incluir varias opciones, combinando grados y universidades con diferentes niveles de exigencia, para maximizar las posibilidades de obtener plaza en alguno de los estudios deseados.
La nota de corte también varía significativamente entre universidades públicas de distintas comunidades autónomas para el mismo grado. Por ejemplo, el grado de Psicología puede tener una nota de corte de 9,5 en una universidad de Madrid y de 8,2 en otra comunidad autónoma.
Esto significa que la movilidad geográfica puede ser una estrategia válida para acceder a grados con alta demanda, especialmente para los estudiantes que estén dispuestos a estudiar en una ciudad diferente a la de su residencia habitual. Las becas del Ministerio de Educación facilitan este proceso al cubrir parte de los gastos de desplazamiento y alojamiento para los estudiantes que estudian fuera de su comunidad de origen.
En definitiva, la correcta interpretación del sistema de calificaciones de la EBAU y la comprensión del mecanismo de notas de corte son competencias estratégicas que todo estudiante debe desarrollar antes de enfrentarse al proceso de solicitud universitaria. Conocer estas reglas del juego permite optimizar las decisiones académicas y aumentar significativamente las probabilidades de acceder al grado y la universidad deseados, incluso en un entorno de alta competitividad como el que caracteriza a los estudios más demandados del sistema universitario español.
Los plazos de inscripción para la EBAU suelen cerrarse en abril o mayo para la convocatoria de junio. Las fechas exactas las establece cada comunidad autónoma y pueden variar de un año a otro. Si no te inscribes dentro del plazo oficial, no podrás presentarte en esa convocatoria y tendrás que esperar a septiembre. Consulta la página de la administración educativa de tu comunidad autónoma con suficiente antelación para no perder este plazo fundamental.
La preparación efectiva para la EBAU exige mucho más que estudiar el temario: requiere una planificación estratégica, una gestión inteligente del tiempo y el desarrollo de habilidades específicas para rendir bien en condiciones de examen. Los estudiantes que obtienen mejores resultados en la selectividad no son necesariamente los que más horas estudian, sino aquellos que estudian de manera más eficiente, con objetivos claros, métodos de repaso activos y una práctica constante con exámenes reales de años anteriores.
Uno de los pilares fundamentales de una preparación exitosa es la práctica con exámenes oficiales de convocatorias anteriores. Resolver exámenes reales permite al estudiante familiarizarse con el formato exacto de las preguntas, identificar los temas que se repiten con más frecuencia, ajustar el tiempo disponible para cada apartado y detectar las áreas en las que su dominio es más débil. Los exámenes de los últimos cinco a diez años están disponibles de forma gratuita en las páginas web de las consejerías de educación autonómicas y en numerosas plataformas educativas especializadas.
La gestión del tiempo durante el examen es otra competencia crítica que debe entrenarse con anticipación. Cada examen de la EBAU tiene una duración de 90 minutos y los estudiantes deben distribuir ese tiempo entre las diferentes partes con criterio. Una estrategia recomendada es dedicar los primeros cinco minutos a leer todas las preguntas y planificar el orden de respuesta, comenzando siempre por las preguntas que el estudiante domina mejor para asegurarse esos puntos y ganar confianza antes de abordar los apartados más difíciles. Nunca se debe abandonar una pregunta sin responder: incluso una respuesta parcial puede sumar puntos valiosos.
La memoria activa es superior a la memoria pasiva para preparar exámenes de este tipo. En lugar de releer los apuntes repetidamente, los estudiantes deben practicar la recuperación activa de información: cerrar los apuntes, intentar recordar el contenido y luego comprobar qué han recordado correctamente. Esta técnica, conocida en psicología cognitiva como práctica de recuperación o efecto de prueba, ha demostrado ser significativamente más eficaz para consolidar el conocimiento a largo plazo que la simple relectura. Combinada con el repaso espaciado —revisar los contenidos a intervalos crecientes de tiempo—, forma la base de una preparación académica sólida.
El estado emocional y físico del estudiante también tiene un impacto significativo en el rendimiento en la EBAU. La ansiedad ante el examen es una respuesta normal y comprensible, pero cuando se vuelve excesiva puede bloquear el rendimiento e impedir que el estudiante demuestre lo que realmente sabe.
Técnicas de relajación como la respiración diafragmática, la meditación de atención plena o el ejercicio físico moderado pueden ayudar a regular el nivel de activación y afrontar los días de examen con mayor serenidad. Dormir al menos ocho horas durante la semana de la EBAU es igualmente crucial para mantener la memoria, la concentración y la capacidad de resolución de problemas a pleno rendimiento.
La orientación de profesores y orientadores escolares es un recurso invaluable que muchos estudiantes subutilizan. Estos profesionales conocen en profundidad los criterios de corrección de la EBAU, los tipos de preguntas más frecuentes y las estrategias más efectivas para abordar cada materia.
Solicitar que corrijan redacciones y respuestas de examen con los criterios oficiales, pedir retroalimentación sobre los puntos débiles y aprovechar las clases de repaso específicas para la EBAU son acciones que pueden marcar una diferencia significativa en el resultado final del examen. Para complementar esta preparación con recursos digitales adicionales, visita Qué es la EBAU en España y accede a tests de práctica adaptados a cada materia.
Finalmente, la preparación para la EBAU no debería vivirse como una carrera en solitario. Compartir el proceso de estudio con compañeros de clase, organizarse en grupos de trabajo, explicar los contenidos entre iguales y resolver dudas de forma colaborativa son estrategias que enriquecen el aprendizaje y reducen el estrés individual. Enseñar un concepto a otro estudiante es una de las formas más efectivas de consolidar el propio conocimiento, y el apoyo emocional del grupo hace más llevadero el esfuerzo de meses de preparación intensa que exige este examen tan importante para el futuro académico.
Los días previos al examen son el momento en que muchos estudiantes cometen errores que pueden perjudicar su rendimiento. El error más habitual es intentar estudiar nuevos contenidos en los últimos días, lo que genera confusión y ansiedad sin aportar beneficio real. La última semana antes de la EBAU debe dedicarse exclusivamente al repaso de lo ya aprendido, la resolución de dudas concretas y la práctica de exámenes completos en condiciones de simulacro real. Intentar aprenderlo todo en los últimos días es contraproducente: el cerebro necesita tiempo para consolidar la información en la memoria a largo plazo.
La noche anterior a cada examen es especialmente importante desde el punto de vista del descanso. Aunque la tentación de repasar hasta tarde es comprensible, los estudios sobre aprendizaje y memoria demuestran que dormir bien —entre siete y nueve horas— es mucho más beneficioso para el rendimiento académico que unas horas adicionales de estudio a costa del sueño. Durante el sueño, el cerebro consolida los recuerdos y organiza la información aprendida durante el día, por lo que un buen descanso nocturno es literalmente parte de la preparación del examen y no un lujo prescindible.
El día del examen, la rutina de llegada al aula también marca la diferencia. Se recomienda llegar al lugar del examen con al menos 20-30 minutos de antelación para evitar el estrés de los imprevistos (atascos, problemas de transporte, confusión sobre el aula asignada). Llevar preparados todos los materiales necesarios la noche anterior —DNI, bolígrafos de repuesto, lápiz, regla y cualquier otro material permitido específicamente por el examen— elimina una fuente innecesaria de preocupación el día del examen.
Durante el examen, la presentación y redacción de las respuestas tiene un impacto real en la calificación obtenida. Los correctores valoran positivamente las respuestas bien estructuradas, con una introducción clara, desarrollo ordenado y conclusión coherente. La letra debe ser legible, las respuestas deben responder exactamente a lo que pregunta el enunciado y es recomendable dejar un tiempo al final de cada examen para revisar lo escrito y corregir posibles errores ortográficos, de cálculo o de expresión. Una respuesta técnicamente correcta pero mal presentada puede obtener menos puntos de los que merece.
Las materias con mayor peso en la nota de admisión merecen una atención especial durante los últimos meses de preparación. Para los estudiantes que aspiran a grados de Ciencias de la Salud, Física y Química son habitualmente las materias con mayor coeficiente de ponderación, por lo que dominar estas asignaturas a nivel avanzado puede suponer la diferencia entre acceder o no al grado deseado. Los aspirantes a grados de Humanidades y Ciencias Sociales deben centrar esfuerzos adicionales en Historia del Arte, Geografía o Economía, dependiendo del itinerario cursado y de los coeficientes de ponderación vigentes en su comunidad.
Tras la publicación de resultados, los estudiantes disponen de un plazo para solicitar la revisión o reclamación de sus calificaciones si consideran que algún examen ha sido corregido de forma incorrecta.
Este proceso, que varía en sus detalles según la comunidad autónoma, permite que un segundo corrector revise el examen y emita una nueva calificación. Si bien las revisiones no siempre modifican la nota, es un derecho que conviene ejercer cuando el estudiante tiene motivos fundados para creer que la corrección no fue ajustada a los criterios oficiales, ya que incluso una décima más puede ser decisiva en un proceso de admisión muy competitivo.
Finalmente, conviene recordar que la EBAU no es el único camino hacia la educación superior en España. Los ciclos formativos de grado superior (CFGS) ofrecen acceso a determinados grados universitarios, y algunas universidades privadas tienen sistemas de acceso propios con criterios diferentes. Sin embargo, para la gran mayoría de los estudios universitarios de alta demanda en las universidades públicas españolas, la EBAU sigue siendo la vía principal e ineludible. Afrontarla con preparación, estrategia y serenidad es la mejor inversión que puede hacer un estudiante para abrir las puertas de su futuro académico y profesional.
EBAU Preguntas y Respuestas
About the Author
Formadora de auxiliares de enfermería (CNA)
National Council of State Boards of NursingLucía Fernández es enfermera titulada y lleva más de una década formando a auxiliares de enfermería que se preparan para el examen CNA en Estados Unidos. Ha acompañado a cientos de hispanohablantes en ese paso, y conoce de cerca las dudas más comunes: el control de infecciones, las habilidades básicas de cuidado y los nervios del examen práctico. Escribe para que ningún candidato suspenda por algo evitable.

